Ecosistema reciclable
Hay algo profundamente revolucionario en la ternura. Suena medio falopa decirlo en una época que convirtió la velocidad en una virtud, la distracción en una necesidad y el consumo emocional en una forma de vida. Además, como la ternura básicamente no se puede monetizar y, palabras más][palabras menos, no sirve para nada material, nos está pasando que para algunos se está volviendo un bien escaso, sobrevalorado cuando no debería serlo. Vivimos en el frío hedonista, donde la diversión permanente, el on demand , lo pasajero y lo superficial, maquillados con palabras grandes y vacías, parecen haberse instalado como el valor central. Vivimos en una época en la que reflexionar se convirtió en "ser un plomo". En medio de todo eso, cuidar a alguien se volvió un acto casi subversivo. Escuchar sin mirar una pantalla. Permanecer. Recordar y preguntar queriendo escuchar la respuesta. Hay personas que aún no entienden que el regalo más valioso que podés darle a alguien es tu tiempo, que ...




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