LA LEY DE LAS COSAS
Hay una ley que nadie escribió.
No distorsiona, ni cabalga, siquiera tiene templo.
Está en la carne y dice que
una cosa toca a otra
y la otra queda tocada para siempre.
Vos me lo pasás.
Yo te lo paso.
Pero no termina ahí.
La noche que te entra por los ojos puede salir por mi boca. El miedo que escondiste abajo de la cama (entre medias perdidas y lápices...) puede despertarse mañana en el cuerpo de un desconocido. Si tu boca fuese un camino mis pies serían mis labios y si una tristeza puede cruzar tres generaciones sin aprender nunca el nombre de nadie, entonces yo puedo pensarte anonima persona, ajena voluntad admirada.
Vos me lo pasás.
Yo te lo paso.
Pero no termina ahí.
La noche que te entra por los ojos puede salir por mi boca. El miedo que escondiste abajo de la cama (entre medias perdidas y lápices...) puede despertarse mañana en el cuerpo de un desconocido. Si tu boca fuese un camino mis pies serían mis labios y si una tristeza puede cruzar tres generaciones sin aprender nunca el nombre de nadie, entonces yo puedo pensarte anonima persona, ajena voluntad admirada.
Es que así es como funciona el mundo, he dicho: por contacto.
Una respiración contra otra.
Una red de pequeños infiernos
Una respiración contra otra.
Tus dientes raspando los míos,
me llama poderosamente la atención esa imagen...
Una herida contra otra herida.
y un muerto alimentando la tierra que lo contiene.
Tierra drenada por el árbol.
El árbol soñado por alguien.
Una herida contra otra herida.
y un muerto alimentando la tierra que lo contiene.
Tierra drenada por el árbol.
El árbol soñado por alguien.
Una niña lo trepa bien alto.
Un padre la mira con incredulidad, pensando
"si se cae ya está a una altura en la que no la puedo atajar..."
Nada está separado.
Eso es lo terrible.
Eso es lo sagrado.
No es la armonía
sino la imposibilidad de escapar del conjunto.
Creés que tu dolor es tuyo porque tiene tu cara.
Creés que tu alegría te pertenece porque salió de tu pecho.
Pero debajo de la piel hay una puerta, y entran todos:
los que amaste,
los que no te fumás,
los que nunca conociste del todo,
los que estuvieron antes de vos y
los que todavía no nacieron.
Todos dejan algo. Todos se llevan algo.
Y a veces despiertan (despertamos) con una tristeza
Nada está separado.
Eso es lo terrible.
Eso es lo sagrado.
No es la armonía
sino la imposibilidad de escapar del conjunto.
Creés que tu dolor es tuyo porque tiene tu cara.
Creés que tu alegría te pertenece porque salió de tu pecho.
Pero debajo de la piel hay una puerta, y entran todos:
los que amaste,
los que no te fumás,
los que nunca conociste del todo,
los que estuvieron antes de vos y
los que todavía no nacieron.
Todos dejan algo. Todos se llevan algo.
Y a veces despiertan (despertamos) con una tristeza
que no recordamos haber acunado.
Por eso hay casas donde el aire parece piantarse
alguien lloró ahí durante años
y una pared absorbió la angustia como absorbe el humo
Por eso hay casas donde el aire parece piantarse
alguien lloró ahí durante años
y una pared absorbió la angustia como absorbe el humo
¿cuántos litros de llanto pintan una pared?
Y te reconoce, no sabe tu nombre pero no necesita saberlo,
lo respirás y lo llevás a otra parte.
Se mueve todo como una enfermedad, como un animal
Y te reconoce, no sabe tu nombre pero no necesita saberlo,
lo respirás y lo llevás a otra parte.
Se mueve todo como una enfermedad, como un animal
enorme
que duerme debajo del mundo y sueña con nosotros.
Vos me lo pasás a mí.
Yo te lo paso a vos.
Pero ninguno de los dos sabe dónde comenzó a quemarse
ni cuando se extingue.
Una especie de rabia que se convierte en silencio en otro,
un silencio violento, que algún día encuentra una mano distinta,
una caricia con la que alguien aprende que también puede existir ternura.
Vos me lo pasás a mí.
Yo te lo paso a vos.
Pero ninguno de los dos sabe dónde comenzó a quemarse
ni cuando se extingue.
Una especie de rabia que se convierte en silencio en otro,
un silencio violento, que algún día encuentra una mano distinta,
una caricia con la que alguien aprende que también puede existir ternura.
Una red de pequeños infiernos
e iluminaciones pasando de cuerpo en cuerpo.
Recordando el gesto de tu mirada cuando algo no te gusta,
arrebatando un universo que no equilibra las cosas porque sea bueno,
es que no sabe hacer otra cosa;
el agua busca la cavidad,
el humo busca el cielo,
sangre bebe sangre,
todo devora / todo es devorado.
Todo entrega y recibe,
el humo busca el cielo,
sangre bebe sangre,
todo devora / todo es devorado.
Todo entrega y recibe,
todo está hecho de la nada y todo vuelve a la nada cuando termina
es la materia de la que estamos hechos
y sólo puede confinarse a sí misma.
Una esta maquinaria ciega donde nada puede quedarse quieto,
cada cosa contiene la sombra de otra,
quizá solamente dejamos de ser una habitación.
Tierra, polvo, alimento y recuerdo.
Alguien que nos hace sentir genuinos:
y vos me lo pasás,
y yo te lo paso.
Y después alguien más se lo pasa a otro más,
Hasta que la última criatura del mundo cierre los ojos y, durante un segundo,
quizá solamente dejamos de ser una habitación.
Tierra, polvo, alimento y recuerdo.
Alguien que nos hace sentir genuinos:
y vos me lo pasás,
y yo te lo paso.
Y después alguien más se lo pasa a otro más,
Hasta que la última criatura del mundo cierre los ojos y, durante un segundo,
reciba dentro de sí todo lo que alguna vez fuimos.
Herida, fiebre, gesto, temperatura, horror, espejo, pasto y ollín.
Y comprenda, demasiado tarde,
que no hay nosotros, no hay ellos,
ni afuera, ni encima, acaso si todo es un solo cuerpo
tratando desesperadamente de no recordar que lo era.
Herida, fiebre, gesto, temperatura, horror, espejo, pasto y ollín.
Y comprenda, demasiado tarde,
que no hay nosotros, no hay ellos,
ni afuera, ni encima, acaso si todo es un solo cuerpo
tratando desesperadamente de no recordar que lo era.






Comentarios