31.7.19

ontologías: el control

Aleksandra Waliszewska
un organismo compuesto de miles de individualidades mutiladas. no hay forma de imponerle un comportamiento ante la disonancia de la relación de fuerzas. pero no siquiera se puede decir que te violenta, directamente se introduce en vos como un nódulo, se hospeda en tu naturaleza más íntima y propicia comportamientos que en su revestimiento no guardar más que relación con un procedimiento. Se genera una cáscara, una estructura que recubre un hueco. Como esmaltado, el control no tiene contenido. Su violencia radica en su ausencia de equilibrio, el movimiento del terror.
control muerto, descongelación del orden, que se impone porque puede, que subyuga porque no hay modo de revertir la relación. cada individuo no deja de pasar de un espacio cosmético a otro, en cada
uno se adapta a sus reglas: LAS DEBE RESPETAR.

¿cuáles son los efectos del control?

concentrar, repartir, ordenar, COM PO NER

¿cómo opera el control?

desde la itinerancia. efecto de suma y presión de las dinámicas. va corroyendo la voluntad hasta desmembrarla.   

“Control" es el nombre que Burroughs propone para designar al nuevo monstruo, y que Foucault reconocía como nuestro futuro próximo.

Bibliografía insultada:




21.7.19

Ontologías: Fantasmas

transitorio o permanente da lo mismo, es el abatimiento toma cuerpo y se dispone al nudo. señores, no existen cosas tales como los espectros mágicos de personas antes vivas... la sencilla razón por la que no existen los fantasmas es porque, de hacerlo, estaríamos plagados de fantasmas de todas las hormigas muertas durante la historia de la civilización. estamos claramente ante una mezcla de delirios y narcicismos bien propios de una mente humana.
el fantasma no lo percibís, se hospeda en lo más íntimo de vos, debajo de tu piel, produciendo una anhedonia escandalosa. tu falta de reactividad es el caldo de cultivo, se aprovecha del instante cuando bajaste la guardia convencido de que "sólo tuve un mal día, a todos les pasa", confiado en que como tuviste muchos malos días este será uno más de ellos. no es un mal día, es una depresión bestial, que detiene los estímulos volitivos y es inmune a todo intento que hagas por alejarla. sos permeable a tu naturaleza química. el eje serotonina-dopamina controla todo de vos, y si no estás alerta, el fantasma toma control de vos de un modo tan intenso que te puede tomar años darte cuenta de que ya no existís.

15.7.19

¿qué se hace con el miedo?

Es porque el miedo del sometido se constituye en el látigo opresor. Mandan ellos pero nosotros somos más. ¿quiénes son ellos? Están adentro tuyo y mío, en cada parpadeo. Los temores esperan agazapados para congelarte atérido en el polo, incapaz de reaccionar. 

¿qué se hace con el miedo?

Porque hay situaciones en las que no hacer nada también cuenta como decisión. No sé muy bien qué se hace con el miedo. Sé que no se puede decidir bajo los efectos del temor. Que el mejor acto de fe es creer en una persona que ya falló, aunque ese fallo previo te genere el miedo que hoy tenés. Es una manía muy humana vernos pequeños ante quienes nos ven grandes. El miedo no es más que una provocación al ego, un modo de desafiarlo. Elijo negarlo, ignorar su presencia, miedo tengo, pero me hago el tonto, como todo. 

7.7.19

Ontologías: el éxito


Aleksandra Waliszewska
No podemos confundirnos con su gas obsecuente. Las cosas que "salen bien" son una ilusión ¿de qué forma estamos tan seguros de que 
1) Eso está absolutamente bien.
2) El estado de situación en que algo "está bien" es un estado definitivo e inmutable.
?
No se trata de creer en las leyes de Murphy sino de evaluar las situaciones con un viso de legitimidad. Tampoco me creo eso bretoniano de que "toda idea que triunfa marcha hacia su perdición", pero es una indiscutible que la idea de exito enardece a algunos desdichados. La consecución de semejante atributo es mental, uno se cree exitoso en tanto uno piensa que lo es. El éxito es un estado mental. Sobra gente que podemos considerar "un fracaso" (otra generalización dañina) pero actúa convencida de que en su interior reside la ontología misma del triunfo.


4.7.19

Hoy


Un día como hoy pero de 1054, aborígenes americanos, árabes, chinos y japoneses dejan sus respectivos registros de haber observado una supernova. 22 meses permanece tan brillante en el cielo como para ser vista de día. Los restos formarán la nebulosa del Cangrejo.

3.7.19

Being Plancha

alto ñeri
Es difícil elaborar una genealogía de lo que es un plancha, hay teorías que parecen sugerir la generación espontanea de los grupos sociales, también las hay sugiriendo un plan estructurado y organizado por malvados imperios dominantes que buscar desensamblar las sociedad y parir planchas en masa para evitar eso que algunos denominan "conciencia de clase" y poder dominar más fácilmente (más aún de lo que ya parece ser) las masas... aquellas de las que hace 100tanto años se dijo que querían opio.

Diarios locales como The Watcher ponen encabezados como "La bonanza económica ha permitido que los sectores bajos de la sociedad frecuenten los mismos lugares que las clases altas, y eso está produciendo más que roces." Ese diario tiene la costumbre de suponer descripciones de la-cosa-que-es-un-plancha, como ésta, por ejemplo. Esas descripciones generalmente se quedan en la superficialidad lindante con el humor, y reducen "ser plancha" a algo que sería como decir que ser cheto es hablar con voz nasal y vestirse con la camiseta de Los Teros.
La superficialidad expuesta acusa a "los planchas" de usar un lenguaje distintivo, como si esa característica no fuese inherente a todo grupo social (tanto lo es que Ferdinand de Saussure lo estudió). Etimológicamente, se los denomina "planchas" porque cuando se le toman los datos a un delincuente le hacen pasar los dedos por una plancha de metal con tinta, con la cual les toman las huellas dactilares.
Asimismo, entre pares ellos suelen referirse a quienes ostentan su propia condición como "pariente" o "parienta", terminología que vuelve a remitirnos a una burocracia verbal, palabras de formulario policial.
Es por lo tanto, que palabra más/palabra menos, se presume que quien es un plancha "pasó por una comisaría" o estaría en situación plenipotencial de hacerlo. O porqué no, podemos decir que un plancha se define por oposición a un policía.
De ahí a la denominación actual (plancha=joven pobre)  hay una distancia importante.
La superficialidad en la narrativa se comió el contenido, y hoy "ser plancha" es "parecer plancha". El emparejamiento entre lo que se parece y lo que se es pertenece a una lógica contemporánea, dentro de la cual la imagen adquiere atributos ontológicos.
"Cuando viajamos a la luna esperabamos obtener fotografías de cráteres... sin embargo obtuvimos fotos de nosotros mismos. Viaje egocéntrico."
M. Mcluhan y B. Powers. La aldea global, 1989.
Sumergidos en la cultura de la imagen nadamos entre los prejuicios propios de esa dualidad platónica, entre lo que se ve y lo que luego se podrá encontrar. Para Platón, la verdadera realidad la constituyen las ideas y no las cosas materiales. En la Alegoría de la Caverna vemos parte de esta forma de entender el mundo, como apariencia.
la armadura
Asimismo, es relevante el lugar que ocupa lo que vamos a denominar "armadura" en el plancha. La base aparece como un atributo distintivo, en ella la marca opera como un proyector de status (no es lo mismo unos championes pepito que unos Nike) lo cual no diferencia al plancha de uno de los posibles conceptos de moda. El gorro trabaja como un casco, al mismo modo que la capucha. Tal vez sea exagerado pero el casco opera como una protección al momento de impedir una fácil identificación visual del plancha. El plancha, en tanto marginado, ha sido centrifugado de la ciudad, esto es, ha sido sacado del centro al cinturón urbano. Desde ese espacio ajeno a la ciudad el plancha irrumpe y se invisibiliza, porque invisible ya es (nadie se detiene a pensar en su situación). El plancha busca ser anónimo, y no necesariamente por "ser un delincuente" sino porque esa es parte de su identidad, ser anónimo para todos.
"la televisión desacralizó la imagen, así como la imprenta había desacralizado la palabra" Régis Debray. El estado seductor: las revoluciones mediológicas del poder, 1995
La imagen ya forma parte del ser, ya directamente lo engulle. Sartori (Giovanni, no Juan...) hizo un libro entero hablando sobre la primacía de la imagen en la cultura. Ser plancha es ser algo ontológico, un concepto sin cuerpo, una entidad sin forma ni ejemplos claros. No existe un análisis de sangre que te diga si estás frente a un plancha o no. Hay "actitud de plancha", no radica en el ser, se performa. No es plancha alguien de traje, es plancha quien aparenta serlo. Lo que en realidad significa no es sino convertirse en una apariencia, al tratarse de un prejuicio lo que vemos es solamente una imagen sin espesor.
"La historia del mundo, es disciplinar la voluntad natural incontrolada, llevarla a la obediencia de un principio universal y facilitar una libertad subjetiva", dijo Hegel. El plancha es hegeliano, disciplina su voluntad para facilitar una libertad subjetiva, el plancha se asocia a ideales espontáneos y bohemios (no pensados, automáticos) lindantes con el anarquismo. Un anarquismo más social que político, que por momentos puede terminar en una dialéctica expropiadora (anarquismo expropiador) pero que en el fondo contiene un gen nihilista al que nada termina de impactarle. Yo creo que en su esencia, el plancha es más hegeliano que kantiano. Para él no existe esa moral kantiana que convierte al ser humano en un ser superior per sé. No se sostiene un imperativo categórico, es decir, una condición obligatoria de la moral: Ser honesto no es una obligación. Hasta puede ser un defecto.
Vayamos más allá del enunciado simplón genérico de "son chorros", comprendamos que en un contexto de carencias (materiales y afectivas) el plancha es (o se siente) violentado por un sistema que no lo comprende (no lo integra) sino que lo repele.
La armadura trabaja como señal distintiva ("se visten así") y protectora ("no le vi la cara") pero también como símbolo de Status. El plancha absorbe el ídolo espontáneo. La camiseta de fútbol tiene la propiedad de ungir al plancha con un universo de valores relacionados al prestigio y despilfarro. El plancha se identifica con alguien que ve como su par exitoso. En esta proyección la psicología que se esconde detrás del acto cotidiano es "tengo dinero = no soy pobre". El champión de marca, la camiseta original son señas identatarias de esa clasificación: los planchas no son pobres (eso intentan decirnos a través de la armadura). Este reforzamiento choca con una realidad plagada de carencias estructurales que coincide habitualmente con ese anarquismo epistemológico que el plancha expresa sin tener palabras claras para decirlo ("son todos lo mismo").
No se nace plancha, se nace pobre tal vez. Plancha se hace en tanto se compra un envoltorio, una imagen que permite tranquilizar la ansiedad de que la sociedad te escupa. La violencia tal vez sea una de las pocas constantes en la vida del plancha, violencia estructural para mantenerlo a raya del sistema, violencia sistemática al ser "criado" en un contexto socialmente deprimido, o podríamos perfectamente decir "contexto de mierda" sin temor a equivocarnos. Violencia exudada como forma de vida, el plancha es violento porque su vida lo es.
Los únicos límites que el plancha termina conociendo son formas de violencia aplicada desde autoridades hacia el cuerpo, ya sean padres (o madres) golpeadores o policías desbocados, la violencia es el límite de la voluntad en él.

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