20.12.16

Ontologías: el miedo

el miedo sólo produce Miedo. se arraiga, organiza un arrobamiento en los tendones y endurece las interpretaciones. el miedo arma un frankenstein emocional de posibilidades fatídicas sobre lo inabarcable de la posiblidad. parpadeás y te ves temblando ya sin recordar porqué. le pertenecés al miedo, pertenecés en su sentido más etimológico, te desarrollás sobre su inmanencia, te extendés en su plenitud ausente. es un belong (be-long), integrás un proceso de dominación por completud.
pertenecer es algo raro, una extrañeza. y dentro de esa anomalía, pertenecer al miedo convierte cualquier proyección loxodrómica en un azar permanente cíclico carente de equilibrio y sometida a la más voraz de las espontaneidades. jamás conoceremos la vida sin el miedo, y el miedo produce Miedo, se arraiga, organiza un arrobamiento en los tendones. Miedo somos.

16.12.16

Algo, ritmo



colibrí o ruiseñor tanto me da,
en su crisálida se sacude congelado
efímero como alabastro, cazuela y clepsidra
muere la vida sin saber qué sucede
a dónde se fue todo lo que fue
y lo que no
hueco en el espacio euclídeo
caída perpendicular del autoestima
cagarse de frío
bajo la lluvia
de tu deslealtad
enloquecer en el desatino
de la memoria podrida

5.12.16

Saltamontes

Las cárceles cotidianas se componen de lo que no imaginamos. Tienen paredes con relojes por ladrillos y la acumulación de esos tictáqueos se vuelve minuciosamente abrumadora, cada tic tac que cae como un ave de presa parece que no soportaremos el siguiente, que falta nada para el desborde de ese vaso sin fondo ni contenido que es la vida diaria, repetida, acumulada.
Pero esta cárcel era distinta. Era una cárcel de paredes sólidas y viejas, llenas de marcas y nombres mal escritos. Un lugar húmedo, oscuro y hacinado, en el cual Daniel no se había imaginado terminar. Imaginado, digo, dentro de esa concatenación absurda de razonamientos idílicos y perfectamente caóticos que uno se puede armar cuando piensa en su destino; ideas casi siempre diametralmente opuestas a lo que uno luego vive y cuyo único fin es existir para sí mismas, hacernos creer que controlamos nuestro hado. Las cuestiones de la condena de Daniel eran harto discutibles pero dicen por ahí que no hay que juzgar a la Justicia, que ese estamento es una suerte de computadora aséptica, sin errores y objetiva, que no responde a ningún interés ni orden imperante más que eso, la reparación simbólica de un daño infligido.
El sensei nunca escondió sus perversiones. Desde el primer día, cuando Daniel casi se arrodilla para solicitarle ser su discípulo, ya esos primeros cruces tenían una calidez sórdida e improcedente para una relación Sensei - Saltamontes. Tampoco, por atormentados que sean los recuerdos, daba para pensar en un plan orquestado. La verdad, y en honor a ella es que hay que relatar las historias (si es que se puede hacer algo más relatar historias durante toda una vida), es que las cosas simplemente se fueron dando. Podemos resumirlo en que de una llave de Karate a un mano bajo el pantalón masturbando la hombría del saltamontes no había tanta distancia. El Karate es una disciplina esencialmente física, y una cosa lleva a la otra. El Sensei no era un pedófilo, era un anciano andropáusico que fue mordiendo banquina conforme pasaron los años, sus últimos años. Y no todo fue así de dramático, Daniel pasó de recibir bestiales palizas por su sola y vergonzante condición judía a poder defenderse de esos neonazis no declarados que le atizaban con todo lo que fuese susceptible de ser lanzado por los aires. De hecho, conforme se perfeccionó en sus artes, Daniel se encargó de buscar uno a uno a sus abusadores y ajusticiarlos. La justicia, que además de ciega es incompetente, absurda, negligente y corrupta, poco y nada tenía de registro sobre estos comportamientos de inusitada violencia, derivados claramente sintomáticos de un chico: A) golpeado sistemáticamente durante un período prolongado de tiempo B) abusado sexualmente, oprimido por un quéséyo humillante ante la sociedad. Diagnóstico: Superyo desmantelado. La ira contenida por Daniel era demasiada para lo que un chico de menos de 18 años puede conocer. El trastorno sociopático era tan grotesco como involuntario. Cuando dejó parapléjico a uno de los neonazis de mentira Daniel comprendió que además de útil, ser un brabucón era divertido. Comenzó a hacer chistes y acunar sueños de Stand Up. Le gustaba la morbidez, pensar cosas como que si ser paralítico fuese algo imposible en términos biológicos, muchos entonces lo verían como un súper poder. No es que el Stand Up haga daño, pero insisto, una cosa lleva a la otra, y entre chiste negro y chiste negro Daniel fue dándose cuenta de que llevaba varios años con un vínculo muy turbio ya naturalizado en su vida. La rutina, el desgaste, las carencias afectivas y, porqué no decirlo, el golpe libidinoso del acto y la transgresión del tabú, habían hecho que Daniel ya ni se cuestione su vida sexual (llamémosle así) con el Sensei, un señor con más careta que honor pero de quien nadie en el pueblo osaría creer semejante anomalía.
Ese sentimiento de formar parte de una oscura broma litúrgica hizo mella en la moral de Daniel y las discusiones no tardaron, pequeño saltamontes ya no es un niño y ahora el Sensei vio al alumno rebelarse. Una tras otra, las discusiones fueron subiendo de tono hasta que llegaron a previsibles ráfagas de violencia física. Lo que viene a ser el Sensei, anciano pero experto y curtido en estos asuntos del uno a uno, desarmaba una y otra vez a ese gólem de violencia resentida que era Daniel. Y digo desarmaba por no decir que le daba unas señoras palizas, lo molía a golpes con un par de llaves vetustas que dejaban a Daniel deseando ser violado. Daniel no podía más que desmoronarse y caía una y otra vez sometido a las artes de semejante ninja jubilado. El aturdimiento aburre, arma en mano y sin aparente motivo previo, aún con el ardor en su labio inferior producto del último piñazo que el viejo hijo de puta le había pegado hace apenas un (1) día; Daniel ajustició al degenerado mientras dormía. El Sensei tuvo tiempo de ver su obra maestra antes de expirar, de hecho, es probable que haya pensado algo así como "he creado un monstruo"; pero no había monstruo, Daniel sólo estaba cansado de que le toquen la pija sin su consentimiento.
El pueblo entero acompañó los restos mortales del venerado maestro y los medios echaron luz al asunto explicando que Daniel había sido señalado por ex compañeros de colegio como un chico peligrosamente adiestrado en artes marciales y llamativamente violento. Es obvio, que como suele suceder el pueblo hizo un linchamiento mediático de la figura del saltamontes y una exaltación propia de un mártir de la figura del anciano degenerado.
Así es la vida, lo va curtiendo a uno. Las cosas nunca son por sí solas, todo siempre se van dando y una cosa lleva a la otra.

29.11.16

Manifiesto político

Tiene que haber una APP que gobierne el país, vas, descargás y listo. Ya es hora de delegar el Gobierno en un software, seguro chorea menos y es obvio que un Smart Phone es más eficiente que cualquier político que podamos siquiera imaginar, votaría por una APP que digite todo e incluso, cada tanto y te mande un wasap "¿Ud aprueba este Gobierno, verdad?".
Ponele que no les gusta lo de la APP, OK, entonces lo que propongo es un partido político cuya ÚNICA propuesta gubernamental sea "Demosle el país a una consultora sueca o japonesa y que lo manejen ellos". Que lleguen al Gobierno y hagan un llamado a licitación para que vengan unos rubios o unos ponjas de frac y se hagan cargo de todo, son lo más, la tienen clara, vienen de países en serio, superan climas y catástrofes muy superiores a las nuestras y tienen sociedades más educadas y avanzadas, no las zoociedades que tenemos que padecer producto de los oligofrénicos que eternamente vienen gobernando con falsas alternancias por estas latitudes.

25.11.16

El nombre propio

Doberman - El último en pie. Rock nacional del bueno.

El nombre propio, ese que es "mi nombre" y no el tuyo o del resto. Vos podés llamarte igual pero "mi nombre" es mío, ambos podemos llamarnos igual, pero un aura emanará de nuestras letras, los dos podemos ser Carlos Gomez, o Gonzales, incluso compartir el segundo apellido. ¿Y qué nos diferencia? ¿y porqué tenemos que poseer un nombre? ¿quién o qué posee a quién o qué?
¿Yo tengo un nombre propio o el nombre tiene un cuerpo propio?
Es intríncado desnombrar la cosa, pensarla sin su nombre y corporeidad.
Los psicologos afirman hace años que durante la adolescencia hay una etapa en la que el sujeto tiene una pulsión refleja por escribir su nombre por todas partes, y a esta pulsión le denominan "creación del yo". Suponen que escribiendo su nombre muchas veces, lo que el adolescente hace es reafirmar su personalidad; ¿qué parte de una palabra tiene que ver con nuestra personalidad? ¿porqué le dimos ese poder a una palabra?
El nombre propio no es otra cosa sino una mísera palabra (Ecce hommo, F Nietzsche)

Bueno, y es precioso lo de Nietzsche, pero qué si esa mísera palabra que menciona Federico es una palabra en la que nosotros comportamos características. ¿A cuántos nombres le vemos pinta de algo? ¿Qué es eso? Al parecer el nombre se subyuga ante el poder de su creador, toma vida y apariencia propia; características tentadoras y abstractas. Tal y como muchos de los distópicos han soñado y pergeñado por años, tal como ese día X maldito en el que la máquina tomará vida propia y se rebelará contra el creador humano. Tal así será el día en el nombre propio se nos rebelé, se nos dé vuelta como una media y nos ataque; tratando de aniquilarnos para quedar sólo, para sobrevivir por su cuenta.
Ese día puede que el mundo esté poblado no de personas, sino de nombres propios.

no me hagan mucho caso / exhausted / la educación como arma

aedra
Música para amenizar la lectura
De pronto, sin más, un día desperté entendiendo que durante años (muchos años) utilicé el conocimiento como un arma de la que valerme para trasmitir al mundo un odio mal proyectado, lanzando de modo desprolijo y generalizado contra todo cuando debería haber estado enfocado en otra figura.
La educación en todas sus formas no fueron un refugio para mí, como muchas veces lo dije o di a entender incluso en este blog, fueron un modo de agredir al resto, de sentirme superior y dirigirme peyorativamente hacia la mayoría de las personas.
Porque (al parecer) en el fondo lo que hacemos con lo que sabemos es lo que somos, el conocimiento es un herramienta, y un martillo puede ser utilizado para construir algo o para destruir cráneos a martillazos. A la defensiva, enojado con mi vida, perdí el tiempo odiando cosas que no odié, me intoxiqué de un vaho conspiratorio que nunca terminé de creer y sin saber desligarme de los vínculos intoxicantes que me rodeaban, sucumbí a la malutilización de mis herramientas, esas que hoy creo estar en mejores condiciones de manejar.
Pero todo esto son creencias, sensaciones momentáneas, nada concluyente, mañana me levanto cruzado y me olvido de este post, o lo niego completamente. Así que nada, no me hagan mucho caso.

21.11.16

Apuntes sobre la medición del tiempo

Clepsidra, primer reloj conocido
suponemos en la medición del tiempo algo sometible a control. damos por hecha le supuesta separación de los acontecimientos, una no totalidad enmadejada de lugares y hechos. y lo hacemos por un principio económico, es cognoscible lo que está delimitado. el punto de vista se pierde cuando suponemos que esa separación de acontecimientos es la realidad misma, perdiendo de vista los anudamientos, por lejanos que sean. tenemos que entender que el tiempo se mide controlando la magnitud física abstracta que cambia durante el movimiento de elemento palpable. hasta el reloj más exacto que conoce la humanidad (el reloj atómico) está calibrado para contar 9 192 631 770 vibraciones del átomo de Cesio y luego tickear. el tiempo no existe, es una creación humana que a menudo toma control de alguna de las facetas de la vida de su creador.

Reloj Atómico de pulsera
¿quién decide la duración de un segundo?

El Sistema Internacional de Unidades, que en 1960, en la XI Conferencia General de Pesas y Medidas determinó los parámetros que hoy manejamos en casi todo el mundo sobre qué unidades de medida utilizar y qué "tamaños" estas tendrían.
Hasta 1967, un segundo era la fracción 1/86 400 de la duración que tuvo el día solar medio entre los años 1750 y 1890 y, a partir de esa fecha, su medición se hace tomando como base el tiempo atómico. Y si nos ponemos bien específicos yendo según la definición del Sistema Internacional de Unidades:

Un segundo es la duración de 9 192 631 770 oscilaciones de la radiación emitida en la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del isótopo 133 del átomo de cesio (133Cs), a una temperatura de 0 K.
Yo debo ser la única persona a la que le parece raro, pintoresco o cuanti menos curioso, que un montón de humanos se haya juntado en una conferencia en la que determinarían cosas como cuán largo es un (1) metro.

16.11.16

Glitch en el español: una palabra que no se puede escribir


desarmar
 ¿cómo se escribe el imperativo de salirle? Se pronuncia Sal-le, pero ¡¿cómo se escribe?!

La RAE responde:
La interpretación forzosa como dígrafo de la secuencia gráfica ll en español hace imposible representar por escrito la palabra resultante de añadir el pronombre átono le a la forma verbal sal (imperativo no voseante de segunda persona de singular del verbo salir), oralmente posible si, por ejemplo, ordenáramos a alguien salir al paso o al encuentro de otra persona aludida con el pronombre le: [sál.le al páso], [sál.le al enkuéntro].Puesto que los pronombres átonos pospuestos al verbo han de escribirse soldados a este, sal + le daría por escrito salle, cuya lectura sería forzosamente [sá.lle], y no [sal.le].
quizá sea el único glitch de la ortografía española. Una palabra que existe gramaticalmente y se puede pronunciar, y que sin embargo no se puede escribir. ¿En la siguiente ortografía de la RAE incluirán alguna solución para esto? ¿un guión, una h traída de los pelos?

Por dudas la RAE recomienda consultar este documento.
Nota: Lo escrito entre corchetes es la transcripción fonética que usa la RAE.

9.11.16

El humor al poder

Asperger: Yo creo que cada vez más en el mundo lo que está pasando responde a los síntomas de la disforia cognitiva, básicamente alguien hace un chiste ("JAJA estaría buenísimo que un empresario xenofóbico y sexista sea el Presidente del mundo", por ejemplo) y la gente no entiende que eso ES UN CHISTE, le dan para adelante, y como al tipo le conviene la situación va avanzando ("yo la tiro, si pasa, pasa", es la lógica) hasta que cuando se concreta nadie entiende mucho.
Todos terminan diciendo "en realidad lo voté en joda, porque pensé que no iba a ganar", y el tipo ganó porque todos hicieron una gran megabroma, es el humor al poder (sólo que menos gracioso: broma fallida). Y el humor apoyado por un efecto de falso concenso, todos dicen que sí porque creen que el resto opina que sí, en realidad todos opinan que no, nadie le daría para adelante, pero como el resto lo hace todos los hacen: el típico chiste malo con aplaudidores, nada que no hayamos visto antes, pero más evidente.
La imagen que ilustra el post merece algún comentario, no opino como todos parecen hacerlo que "los simpsons predijeron todo", creo que algunas predicciones embocaron, pero que otras no tanto, en el caso de la imagen de Trump en la escalera mecánica considero que fue deliberadamente armada para ser igual a la de los simpsons, no me parece atachable a una predicción y pienso que si bien es un dato bastante boludo estaría bueno que seamos un poco más críticos con lo que vemos por ahí en internet. 
Otro dato no menor es que este post no trata sobre repúblicanos o demócratas, no estoy en condiciones informativas de sostener un debate serio sobre política norteamericana ya que mi conocimiento de la misma es superficial, como el de la mayoría de todos en estas latitudes, nos preguntan por 3 senadores de EEUU y no sabemos qué decir, sería bueno admitir que nos manejamos por prejuicios respecto a los políticos de países como EEUU. Además del hecho de que si un empresario siendo presidente evidencia la consolidación del humor (sin gracia) al poder, el hecho de que asuma un político siempre significa la asunción del humo al poder, porque si hacen los políticos profesionales es vender humo. 

7.11.16

Caballos de Fuego

Estas tres mujeres están leyendo el mismo libro (Caballos de Fuego, de Florencia Bonelli). Las fotografías fueron tomadas en abril, en la Línea A del Subte de Bs As. La primer fotografía fue tomada un jueves y las otras dos al día siguiente de tarde, en éstas últimas, las lectoras están separadas por no más de 2 metros, leyendo el mismo libro (una casi terminándolo y la otra por la mitad). Me parece extremadamente llamativo el caso, que dada mi constante costumbre de hurgar en qué van leyendo los subterráneos nunca se ha repetido.
El hombre lee Colección de Propiedad industrial e intelectual





4.11.16

I believe in human life

Abduct me, George Sotrola
seguramente nunca dejemos de creernos especiales, por alguna razón únicos. raramente si existen extraterrestres tal como la cultura occidental ha elegido imaginarlos, se vengan desde otra galaxia con naves que al parecer no saben apagar las luces y se dedican a abducir siempre a los que están predispuestos a experiencias sensoriales... no hemos sabido de extraterrestres que hayan abducido perros o gatos (o a personas mudas), animales que dicen mucho más del planeta tierra que cualquier humano (imaginen todo lo que ve un gato sobre los humanos y no anda por ahí contándolo)... el famoso take me to your leader no va a suceder (sobre todo porque es líder es un robot sin metal, que se llama sistema), es una pena pero si la vida extraterrestre fuese inteligente, una demostración de dicha inteligencia sería no acercarse a este planeta

3.11.16

Suicidio de un astronauta

Astronaut Suicides es una oscura serie de fotografías que representan lo que su nombre indica. Neil DaCosta y Sara Phillips produjeron y tomaron esta sesión de poéticas y difícilmente expresables retratos. Teóricamente estas fotografías expresan la muerte de los sueños infantiles, eso sueños "de grande quiero ser astronauta" tan clichés. No creo que tengan un gran significado para mí, un gran "sentido" (si es que el arte ha de tenerlo), pero creo que su potencia estética supera la voluptas esa que se repite en el arte, de que todo parece tener que poseer una metáfora o mensaje encriptado. Esto es Arte por el arte, desde mi punto de vista, y me encanta. Elegí la foto que más me gustó, pero hicieron muchísimas, pueden encontrar más retratos Este link y este otro link,

29.10.16

de la momificación mental

"burgueses momificados dentro de vuestros alvéolos de oro frío"
Rafael Barret 


el dinero congela, la poseción posee, cancela la ansiedad que vivifica. la tenencia se escabulle como meteoritos entre los dedos, se esconde como elefante en un pajar, imposible, inubicable, irreal. seres que llueven como piedra, invaden lo ausente corrompiendo la paz con su verba intransigente llena de números e imperativos. es difícil gastar lo que se dice, erosionar el tiempo, no encuentro modo posible de pertenecer. están ahí, son las momias de la modernidad, momias high tech con aire acondicionado y venda curativa anti-vandálica. Salen de sus sarcófagos Full Full, con GPS, climatizador bizona y alarma de sensor volumétrico y se aparecen como un ectoplasma para dispensar sus órdenes, ordeñar al último grito de la moda. Morir significa todo para estas representaciones de ser vivo, ser viejo es el miedo, el pánico de haber sido, la frenética angustia de la impotencia sexual, dejar de desear los enloquece, zumba amenazantemente como un hado fatídico sobre los cráneos malformes de estos faraones sin pirámides, juegan un juego de ajedrez en el cual todas las piezas son del mismo color, juegan un juego sin sentido ni orden; un juego muerto. 

25.10.16

Deslizarse

«Me he equivocado en la vida desde el principio, porque ni siquiera soñándola me ha parecido agradable. Me ha inundado la fatiga del sueño... Al sentirla he experimentado una sensación extrema y falsa, como la de haber llegado al final de una carretera infinita. He hecho un transbordo de mí mismo hacía no sé dónde, y ahí me he quedado, estancado e inútil. Soy algo que fui. No me encuentro donde me siento y, si me busco, no sé quién es el que me busca. Un tedio hacia todo me agota. Me siento expulsado de mi propia alma.»

-F. Pessoa. Libro del desasosiego.

21.10.16

Sindrome de la rana hervida

La fábula se basa en algo real: si la velocidad de calentamiento de la temperatura del agua es menor a 0,02ºC /minuto, una rana introducida en una cacerola se queda quieta y se muere al final de la cocción. A mayor velocidad de calentamiento, la rana salta y escapa. Las ranas tienen un sistema homeostático que genera que se vayan ajustando en paralelo de manera gradual a la temperatura del medio que les rodea. Cuando el agua está llegando a su punto de ebullición, la rana ya no puede ajustar más su temperatura y, por lo tanto, intenta saltar, sin embargo la rana ya no es capaz de hacerlo, ha malgastado su fuerza en ajustar su temperatura y ya no goza del ímpetu que le hace falta para escapar.
La consecuencia de todo esto es obvia, la rana muere hervida sin haber hecho absolutamente nada por saltar y salvarse, porque lo único que hizo durante ese último tramo de vida fue adaptarse a las exigencias del medio que le rodeaba.
Ahora es cuando debemos plantearnos qué mató a la rana: ¿fue el agua hirviendo o fue su incapacidad para decidir adecuadamente en qué momento debía saltar?

Referencia bibliográfica:
Clerc, O. (2007). La rana que no sabía que estaba hervida… y otras lecciones de vida. Madrid: Maeva.

17.10.16

sobre la tv

no tengo tv. no tendré tv. el supuesto encanto de un tv es algo que hoy día considero apagado de por sí, por encendido que esté el aparato. la tv ontológicamente emite su contenido, emitir está en su naturaleza, los rayos te iluminan exponiéndote como un tubo de neón. el cine, en cambio, recibe luz, la refleja. es entonces que la tv y el cine encuentran en su propia naturaleza cambios esenciales que explican buena parte de sus efectos. cuando estamos en un cine estamos ante todo inmersos en la imagen. frente al tv somos pasivos, la consumimos, entra en nosotros y no nosotros en ella.
independientemente de esos no soy de los que creen que la tv domina a las masas, umberto eco tiene un texto genial en el que explica detalladamente y con datos empíricos cómo es que es el público el que perjudica a los medios y no al revés. todos y cada uno de quienes observan tv son los responsables de que los contenidos de la misma sean una reverenda bosta en 95% de los casos (por tirar un número, claro...).
no tengo tv porque no tengo muchas ganas de entender qué las va esta sociedad, de enterarme qué ladrón robó dónde. siento que los niveles de exigencia en material cultural son extremademente bajos, que todo está pauperizado y se hace para el fácil consumo y desecho. eso no condice mucho con mi actitud ante la vida.
no queriendo tener nada que ver con la tv estoy aún así muy del otro lado del mostrador de aquellos que, como comentaba, sostienen teorías trasnochadas de control social a través de los mass media. no hay que dejarse mentir por esos románticos estudiantes de letras que confunden las cosas, la tv simplemente es un intento de entretenimiento, uno bastante aburrido. el resto es letra muerta, chamuyo sin asidero. la teoría hipodérmica se cayó ante el primer estudio que le hicieron.

15.10.16

Elogio de la desmemoria

Tomado de
Estoy a favor de la desmemoria, creo convincentemente que no hay que recordar. De todas las pleitesías que se puede adolecer, rendirle pleitesía a la memoria es de las más engañosas, el que recuerda cree estar accediendo a una base de datos encriptada, el recordante cree acceder a la entelequia misma del Recuerdo, su construcción arquitectónica encofrada en una base de lógicas acciones: hechos concretos. La neurología dice que no recordamos los hechos, las cosas objetivas que nos suceden, recordamos el relato que de ellas construímos, la ficción que entre nuestra mente y nuestros diversos lenguajes (cada uno un tamiz, muchos de ellos netamente emocionales) elaboramos para darle sentido y, frecuentemente, practicidad al recuerdo. Habitualmente los recuerdos suelen ser versiones cómodas de la realidad, versiones "oficiales" de acontecimientos en los que preferimos convencernos de que fuímos la víctima y no el victimario.
No termino de entender a quienes creen que como uno fue, así por siempre será, viven en una broma del rencor, torturados por sus memorias transitan en cuclillas por un desierto sin fin (porque tampoco tiene principio, es desertitud propia, la abstracción de lo constante) ante el cual la única respuesta posible es permitir que el tiempo haga su erosión, muerda su pedazo.

11.10.16

HAUSU

Desbordes constantes de música diegética, toques de humor aptos para niños de entre 5/6 años, personajes flotantes con menos profundidad que una Campaña Electoral y una incomprensible fascinación por lo grotesco forman parte de una de las peores películas que vi en mi vida. Pero incluye una lisérgica escena de un piano antropófago que te hace decirle GRACIAS a la mente corroída que compuso este pedazo de caca fílmico. Hausu, señores, precursora en su (de)género, nunca les va a quedar clara la función del gato en la trama. No dejen de mirarla, hagan fuerza para verla cuando quieran apagarla, el cine de pésima calidad merece una oportunidad.

Descarga libre: https://mega.co.nz/#!Y1A1HLwS!_7YaURGFmBmS6omEf4kfKrYhlUTVgURbIsIO1iiBJ7c
Fuente: 

7.10.16

Ontologías: El lujo

El lujo es la manifestación de la riqueza incivil que quiere impresionar a quien se ha quedado pobre. En la manifestación de la importancia que se le da a todo lo exterior y revela la
falta de interés por todo lo que es elevación cultural. Es el triunfo de la apariencia sobre la sustancia.
El lujo es una necesidad para mucha gente que quiere tener una sensación de dominio sobre los demás. Pero los demás si son personas civiles saben que el lujo es ficción, si son ignorantes admirarán y tal vez hasta envidien a quien vive en el lujo. Pero ¿a quién le interesa la admiración de los ignorantes? Quizás a los estúpidos. De hecho el lujo es una manifestación de estupidez.
Por ejemplo: ¿para qué sirven los grifos de oro? Si por esos grifos de oro sale un agua contaminada ¿no sería más inteligente, por el mismo precio, instalar un depurador de agua y tener unos grifos normales?
El lujo es pues la utilización impropia de materiales costosos sin mejorar sus funciones. Por tanto, es una estupidez.
Naturalmente el lujo está relacionado con la arrogancia y con el dominio sobre los demás. Está relacionado con un falso sentido de autoridad. Antiguamente la autoridad era el brujo que tenía aderezos y objetos que sólo él podía poseer. El rey y los poderosos se vestían con costosísimos tejidos y pieles. Cuanto más sumido en la ignorancia se tenía al pueblo más rodeada de riquezas se mostraba la autoridad.
Y todavía hoy se producen en muchas naciones estas manifestaciones de apariencias milagrosas. A la vez, sin embargo, entre la gente sana va ganando terreno el conocimiento de la realidad de las cosas y no de su
apariencia. El modelo ya no es el lujo y la riqueza, ya no es tanto el tener como el ser (para decirlo con palabras de Erich Fromm). A medida que desciende el analfabetismo la autoridad aparente disminuye y en lugar de la autoridad impuesta se considera la autoridad reconocida. Un cretino sentado en un gran trono tal vez podía sugestionar en tiempos pasados, pero hoy, y sobre todo mañana, se espera que deje de ser asi. Desaparecerán los tronos y los lujosos sillones para los dirigentes impuestos, los decorados especiales para los mandatarios, los estrados de lujo levantados sobre tarimas de caoba, los oropeles, los graderíos y todo
lo que servía para sugestionar.
En fin, quiero decir que el lujo no es un problema de diseño.

Bruno Munari - Cómo nacen los objetos

3.10.16

Algo, ritmo

quiero entender
qué no soy
qué no seré
quiero saber
quién no soy
quién no seré
quiero aturdirme en mi inconciencia
la conciencia no existe
existo porque tengo conciencia
me quiero liberar
del cuerpo
de su ansioso padecer
quiero entender
no ser lo que no soy
no ir a donde no fui

30.9.16

Fernando Peña, Gracias por volar conmigo

Rarezas del StreetView
Allá por 2007 Fernando Peña editó un libro biográfico plagado de anécdotas entre la diversión y reflexión. Si bien no suelo masticar libros biográficos este es uno que les recomiendo (tal vez todos los libros biográficos estén buenos y yo crea que este es una excepción, no me animaría a negarlo hasta no intentar leer varios) ya que está bien escrito (se adecúa a un canón de estilo, tiene una trama podríamos decir) y es, además de muy digestible, dinámico. Me tomé la libertad de digitalizarlo, Scribd me lo baneó por Copyrights (los invito a que visiten La Idioteca en Scribd) y se me ocurrió ponerlo en descarga libre por MF. Así que nada, si quieren lo descargan y le pegan una leída, yo lo recomiendo.

27.9.16

La sociedad de la decepción; Lipovetski


En La sociedad de la decepción Lipovetski observa la sociedad desde un punto de vista lacaniano. Toma el concepto de Decepción en Lacan para aplicarlo a la sociedad del hiperconsumo. Decepción en Lacan significa desear algo que crea una pulsión que se extingue al consumarse, en el momento en que es obtenido deja de ser deseado, por cual crea una paradoxa, el hombre pierde su llama, su pulsión intrínseca de deseo. Apagar el deseo es entonces encender la muerte, o el fin; lo que es similar a hablar de extinción del placer y el dolor al mismo tiempo. Lipovestki entonces aplica eso al indudable desarrollo consumista del sistema occidental, sistema en el cual el comprador (no le llamemos más ciudadano, ni ninguno de los otros eufemismos...) vale por lo que puede adquirir, y lo que adquiere no es sino algo carente de valor ontológico. Es entonces que en tanto más consume más se decepciona y vuelve a buscar algo más que consumir. Se acaba siendo un siervo, casi un esclavo del consumo que desea, "trata de poseer para poseerse a sí mismo", dice el autor. Un sistema en el que no sólo hay una disección pobre-rico dentro de la cual el rico se alimenta del pobre a la vez que le teme y margina (el pobre hace lo mismo, come de trabajar para el rico, y también le teme y lo margina) sino que ya es un un sistema perforado por dinámicas de la obtención de creación de valor material. La moral del comprador como destino inevitable, a esta altura todo esto forma parte del sentido común. El vacío existencial que tienen los ricos es creado por su propio consumo, dice Lipovetsky.
Este concepto es un lugar común de parte de todos los intelectuales frankfortianos, y es tratado por Lipovetski con una delicadeza tal que nos pasa inadvertido, bien justificado y razonable. Lo vemos como una conclusión inevitablemente lógica (Ellos que lo poseen todo, se darán cuenta de que todo no es nada... son tan miserables que todo lo que tienen es algo por lo que han debido pagar dinero). Y el encanto de Lipovetski, aparte de que escribe cosas con tinte parecido siempre pero de alguna forma se reinventa (ver La era del vacío, La tercer mujer, El imperio de lo efímero, El crepúsculo del deber...) está también en que en alguna de sus conclusiones puede sonar como un viejo clisé romántico con reminiscencias comunistas, pero la forma en que llega a esa conclusión suele no ser falaz, ser original y ser abrumadoramente irrefutable. Tiene un talento especial para encontrar caminos nuevos que llevan a lugares más o menos conocidos por alguien con dos dedos de frente.

25.9.16

banach tarski emocional

La paradoja de Banach–Tarski es parte de la teoría geométrica de conjuntos y dice algo así como que dada una bola tridimensional, existe la posibilidad de descomponerla en un número finito de piezas, que pueden juntarse de nuevo siendo ensambladas de modo diferente para dar dos copias idénticas de la bola original. este proceso no requiere de ninguna magia, los cálculos desarrollados por los dos autores (banach & tarski, claro) explican (teóricamente, al menos) esta posiblidad. se llega a conclusiones tales como "un poroto puede ser desarmado para volver a ser armado con el tamaño del Sol", entrecomillado que tal vez resulte apenas exagerado, cuando menos. 
lo que trae a banach y a tarski a la idioteca no es tanto su paradójico teorema (muy romántico pero incomprensible para un lelo en matemáticas como yo) sino su aplicación emocional. el apego psicológico a otras personas, que forma parte de eso que muchos confunden con el concepto ilusorio conocido como "amor", responde frecuentemente a una lógica banach-tarskiana. podemos trozar nuestra magnitud inicial de apego para volver a ensamblarla en dos apegos del mismo tamaño, independientes uno de otro. lo complejo de la comprensión de un proceso paradójico es lo que genera el conflicto del ser que "ama" a dos personas (o más) al mismo tiempo. la psicología (por ponerle una palabra, asumo que el lector, Ud, me va a sobreentender) no entiende de leyes de atracción o no, los mecanismos que operan en nuestra forma de sentir seguramente no podamos comprenderlos ni nosotros mismos. y no es raro que nosotros no sepamos explicar cómo, porqué o de qué forma queremos lo que queremos (o lo que creemos querer), es harto razonable que no entendamos qué es lo que sentimos, del mismo modo que una serpiente es ciertamente incapaz de explicar como es que se las ingenia para reptar, de ese modo nosotros tampoco podemos comprender la lógica de lo que somos, nuestra naturaleza. 

21.9.16

Tradición y Renovación

En Tradición y renovación, Rodríguez Monegal desarrolla una tesis sobre la cultura literaria latinoamericana. Dicha tesis está bien explicitada en el propio título: existe una tradición de ruptura, renovación, en el ADN literario de sudamérica. Así, entonces, cada vanguardia es un ir atrás y adelante, una reverberación que constantemente trata de negar su pasado creando nuevas criaturas poéticas pero se encuentra con que su pasado es el haberse renovado, la constancia de ser inconstante.

Recuerdos traumáticos no conscientes

Los inicios de la Literatura latinoamericana se dan en los finales del S XIX y tienen, desde un comienzo la marcada intención desvinculante de la influencia que corrientes europeas podrían haber ejercido sobre una América Latina en plena efervescencia independentista. Esa negación del pasado parece haber actuado como un recuerdo traumático que subyace y lleva a las letras latinoamericanas a estar en constante evocación de dicho comportamiento. Una reminiscencia interna tan profunda y delicada como para actuar más sobre la estructura epistemológica de la creación que sobre un aspecto reflexivo; no se es consciente de que lo que se está haciendo es repetir una y otra vez el mismo bucle, “la misma revolución”. Casi condenado al constante cambio, Latinoamérica no cesa de renovar algo que ya podemos comenzar a cuestionarnos si es tan renovador como lo aparenta. Si obviamos el indefinible talento artístico y nos centramos en esta reflexión epistemológica sobre el arte podemos preguntarnos si cambiar implica una continuidad o un cambio, cuando lo único que parecemos estar haciendo es constantemente estar cambiando.
La imagen del trauma nos entrega apenas una faceta de la identidad literaria latinoamericana, la más íntimamente vinculada con Rubén Darío o José Martí, por ejemplo.

¿Evolución?

Ese mal gusto de poner una pregunta como subtítulo de algo, se debe a que realmente (al menos a mí, después de leer el ensayo de Emir) queda la duda, pendiendo sobre la pendiente, valga la aliteración, de si un género evoluciona cuando una de sus características más genéricas y recurrentes es aparentar revolucionarse una vez perimido cada ciclo. Cada generación muere y le deja lugar a una nueva que, sistemáticamente, niega la anterior y se autoproclama “nueva”, “moderna” y “revolucionaria”, entre apenas algunos de los adjetivos a usar. Esa novedad fresca y rebelde, en cuestión de calendario, apenas, dejará espacio a otra criatura literaria que tendrá un comportamiento similar, sino idéntico. Huella propia de la especie literaria latinoamericana, eso parece ser la idea de evolución que se tiene en la tradición de nuestras letras. Sin ser un biólogo me aventuro a suponer que no es muy evolutivo lo de repetir un mismo comportamiento una y otra vez según pasan las generaciones, sin embargo no podemos negar que hay cambios de contenido, de identidad, que se presentan en la superficie de cada vanguardia latinoamericana.
Esos cambios de identidad están, en tanto lógicos, sometidos a preceptos de la lógica elemental, como el Principio de Identidad, por ejemplo. Este principio indica que algo no puede “ser y no ser” al mismo tiempo, de lo que se desprende (para usar lenguaje reticulado de profesor de lógica...) que A es A en tanto no sea B o ninguna otra cosa. Del mismo modo, la lógica indica que si tenemos A también tenemos A (no A). Dice Emir Rodríguez Monegal que se trata de una “renovación casi ritual, de un proceso que podía calificarse de cuestionamiento de la herencia inmediata”.

Es un proceso fractal, autocontenido, porque cada vanguardia niega la anterior y contiene la génesis de la siguiente vanguardia, que la va a negar siendo evolución y revolución, al tiempo que significa el conservadurismo de siempre hacer lo mismo.
Lo de volver al pasado para dar génesis a lo nuevo tiene, sin querer creo, mucho de materialismo dialéctico, proceso acumulativo de sedimentación. Como ejemplo claro de esto podemos citar a Vicente Huidobro cuando, en El arte poética, nos invita a recitar:

“Porqué cantáis la rosa, ¡oh poetas!

Hacedla florecer en el poema;

Solo para nosotros

Viven todas las cosas bajo el sol

El Poeta es un pequeño Dios”

En este fragmento vemos como se niega una tradición, pero se lo hace con el detalle de escribirlo en romance lo cual nos invita a pensar cuál es la tradición que se critica. Del mismo modo, el hecho de no “cantar la rosa” sino “hacerla florecer en el poema” es un metatexto, un microensayo, la explicación de una estructura.

Esa unidad genealógica compuesta de una infinidad de piezas que en ningún caso habilitan eso de “la parte por el todo”, esa unidad es la literatura latinoamericana, un pastiche que históricamente ha devenido discutiendo en un soliloquio al que parece estar condenado dantescamente. Asimismo, cada vanguardia depende para su interpretación de ver qué estuvo antes. Gracias a ese diálogo interno, la intertextualidad asume un valor esencial y permite elaborar un tejido (en tanto texto) o si lo preferimos una rosa de múltiples pétalos. La poesía se pone metapoética, poesía sobre poesía: “cada lector es otro Poeta / cada poema es otro Poema” (Octavio Paz).

En 1954 Nicanor Parra edita Poemas y Antipoemas, donde se burló de Pablo Neruda y Gabriela Mistral; incluso va al extremo de la autocrítica editando luego una versión con la “Anti-Parra”, burlándose de sí mismo. Esta metapoesía coincide con un esfumamiento del género, que no desaparece, se esfuma pariendo obras cuyos géneros consisten en tener múltiples géneros. El Hacedor, de JL Borges es un ejemplo bastante evidente de este esfumamiento de los límites entre géneros literarios. Y he nombrado a El Hacedor, por nombrar apenas un texto, dado que seguramente toda la obra de Borges esté incluida en ese esfumamiento del género, lo cual lo hace algo así como una condensación de la cosa misma que es la literatura latinoamericana.

El cruce de Géneros agota como forma de expresión y, tras la poesía concreta como experimento, Rodríguez Monegal entiende que “el libro, como objeto, como máquina de leer, sólo ofrece una de las posibilidades de creación literaria”.
También, aparte del carácter fractal que se mencionaba, asistimos a la sustantivación de la literatura, la Liteturnost, Literaturidad, en este caso latinoamericana.


18.9.16

El Uróboros de Bayern

Lo genial es que quien te enferma ahora te cura. No es una cuestión que me desvele, pienso más como dice la canción, eso de que "cuando reviente yo ya no voy a estar / mirá cómo tiemblo yo ya no voy a estar", pero no deja de lucir cuanto menos paradójico. No me es necesario enumerar los comportamientos por lo menos cuestionables de Monsanto (ni los de Bayern, perteneciente a una industria que vive del negocio de mantenerte vivo pero enfermo), con pensar un poco alcanza.

14.9.16

El reencuentro de lo no perdido


La foto pertenece a la fotogalería al aire libre ubicada en Pq Rodó, muestra que en este caso incluía fotos montevideanas de los años 80. El tipo a la izquierda del pictograma digital es un señor que se reía mientras contemplaba la imagen, sonreía francamente y con los ojos inyectados en lágrimas, contagiosamente encerrado en un delirio o un recuerdo, si no son la misma cosa.
Después de un rato contemplando la situación opté preguntarle por qué se reía mientras estaba en ese mute con la foto y el tipo me explicó que él estaba en la imagen (lo marqué para que puedan verlo). Entre las cosas que me explicó se detallaron particularidades de ese recital en el cual la foto fue tomada, el tipo también, con todo el lagrimón piantado, me contó que quien estaba a su lado era su amigo, que ya falleció. Está foto la tomé con el teléfono mientras me hacía el ocupado, cuando ya había dejado de hablar con el tipo. Él no quiso dejarse fotografiar, yo le robé esta foto... y me encantaría que algún día el círculo se vuelva a cerrar dentro de otro círculo, y este tipo vuelva a verse en una foto de la que desconoce su existencia mientras se ve viendo otra foto de la desconocía su existencia. Eso no es menor, él no sabía de la existencia de la fotografía que lo emocionó, para él ver la fotografía fue resucitar algo que no estaba muerto por el simple hecho de que casi no había existido. Algo congelado por ese proceso de evolución violenta que es el crecer. Es un dato curioso, pongamos en lugar la situación, qué sentiríamos si de pronto y sin más, un día como cualquier otro, de casualidad, caminando por ahí, vemos una foto que desconocemos en la cual nos reconocemos. Ni mencionar el golpe bajísimo de un amigo que la vida, la ciudad o el guionista macabro nos ha quitado, extirpado de nuestro día a día agónico y reverberante. Yendo incluso más allá de aquello de “él ha muerto y el va a morir” de Roland Barthes (que sería un merodeo netamente teórico sobre fotografía y representación), descubrir algo que no sabíamos perdido es superior a encontrar un tesoro, es reencontrarse con algo que no dejaste de tener, porque nunca lo tuviste. En la contemplación extática y empática que Carlos (invento su nombre) hizo de esa imagen suya en otra piel se expone un pedazo de nuestro cerebro que nos explica un mecanismo / proceso dual de identificación (ese soy yo) y enajenación (ser ajeno: ese era yo / eso ya no es yo), tibies emotiva accionada en un filamento del switch de una memory card que va descongelando esa barra de hielo que tenemos en la frente y que a veces, de tanto en tanto apenas, se derrite y genera al llanto, que muere y nace para morir y nacer, hasta que el orgullo macho nos hace secarlo y poner cara de bancario agotado, de un día más en la perra vida.

13.9.16

La mujer como carencia

la hiedra ilustra
nace de una costilla, de algo que se le quita a alguien. antes de crear a la mujer cuenta el cuento que dios le presenta a adán una serie de animales: "no es bueno que el hombre esté sólo", reflexiona un dios confundido, un dios adepto a las fiestas esas en las que no sabés el nombre de casi nadie. una deidad que nunca leyó eso de que mal acompañado no vale ni la pena. apartada la opción zoofíilica la mujer es, por lo tanto, esa cosa que acompañaa adán, casi un mueble. esta mentalidad opaca y lúgubre dominó el mundo, lleva 2000 años sin prácticamente hacer cosa útil por la estirpe y va muriendo a la sombra de un pasado de inquisición y crímenes "en el nombre de". insisto, reflexionamos poco sobre lo tremendamente malo que sería que el mundo fuese como el cristianismo dice que es.

8.9.16

Pojdel y la muerte del autor

En otro de sus textos, Pojdel embiste de frente contra la educación como modo de violencia. Anticipándose a lo que autores postreros (como Pierre Bourdieu) visualizaron como un problema erróneamente atribuido al S XX, Pojdel determinó que toda intervención de la cultura en el hombre no significa sino un modo de agresión a la naturaleza humana (suponiendo que tal cosa exista).
"Conforme Guttemberg crea hacia 1440 la Imprenta, los Estados adquieren una artefacto de dominio de masas hasta entonces inexistente. No pasaron 150 años para que los Estados más vanguardistas de la época comiencen a regular normas de educación pública y obligatoria para toda su población. Estas normas hoy en apariencia útiles no eran sino la expresión de cómo los métodos de control social obtuvieron desarrollo durante esas épocas. Algo que ha de ser beneficioso para todos no encuentra razón al tiempo de revestir un carácter de sometiemiento hacia su supuesto beneficiario."
El punto de Pojdel es claro y conciso, no deberían obligarnos a recibir algo que supuestamente es bueno, si el Estado nos obliga a aceptar un servicio que aparentemente nos conviene es porque como entidad posee algún interés ajeno a nosotros en que tengamos ese "beneficio". Sergio Osta, traductor de Pojdel, hace un apunte durante su traducción de este texto llamado "201111" ("20 de noviembre de 1911" abreviado, se presume) en el que asocia los conceptos de violencia, educación y política para entender en Srce Pojdel a un precursor de lo que luego el Gobierno Nazi  llevó adelante como Política de Estado. Los comentarios de Osta pueden parecer poco elaborados pero forman parte del texto y no debemos obviarlos.
"Me parece muy sospechoso que el Estado nos obligue a recibir algo que además de beneficioso es gratuito", dispara Pojdel. "Asumo que la creación de cuentos identitarios (esto es, historias comunes que edifiquen un mínimo de conocimiento asimilable desde la más tierna edad a todos los habitantes de un mismo territorio) con personajes claramente delineados como "Buenos" o "Malos", con "Próceres" impolutos y "Villanos" en todo sentido de la palabra, es algo propio de las funciones que una Escuela debe tener, pero esta condición de unificador social ha servido para imponer otra serie de valores, vinculados muchas veces al empleo de medios de consumo", y el entramado inicial se va afinando, Srce va llegando a donde desea hacerlo con su incisiva reflexión, "los Estados convirtieron la lecto-escritura en algo obligatorio para poder fabricar clientes para la industria que ellos mismos promovieron, la industria bibliográfica, leer o escribir libros es ante todo un negocio, no nos dejemos mentir por los poetas, no nos dejemos mentir por aquellos que nos quieren hacer creer que fuimos ungidos con una bendición, somos parte de un gran comercio, que no siempre se paga con dinero sino que a menudo busca una paga vinculada con el autoestima del autor". Pojdel vuelve a adelantarse a su tiempo, prácticamente desde su paradójico escrito nos suplica que abandonemos toda pretensión lectora. Su advertencia sobre los poetas puede hacerse extensa a cualquier romántico que vea en los mecanismos de control mecanismos de liberación, Pojdel reclama a gritos por la abolición de las letras, las padece y reproduce, y busca exterminarlas desde dentro. Y nos deja claro que su problema no es con el control social en sí, "la utilización de medios de control social no se asemeja bajo ningún concepto a un crimen, el control social ante todo controla algo que los propios humanos no saben utilizar: su libertad. El control social solamente restringe las libertades individuales ¿cuál es el escándalo? Ciertamente encuentro pocas dificultades de la restricción de algo sin utilidad práctica". El problema de Pojdel parece ser con la industria bibliográfica y con la eventualidad de que un Estado controle a sus habitantes. Este texto, encontrado entre las páginas de un cuadernillo en blanco en la que supo ser su casa en Ostrava, se termina de comprender con su última oración: "poner firma a esto sería una irónica jactancia indebida, un inoperante ejercicio de altanería intelectual que no merezco, ya que en tanto simple orfebre no soy sino un ser humano ante todo enojado con su creación". Ya dijo Fernando Pessoa que su concepto de la muerte del autor estaba ligado "a la necesaria lectura de un autor checo cuyo nombre, en honor a su más interna voluntad, fingiré haber olvidado". 

1.9.16

de las impunidades cotidianas

admiro a los impunes, su irrespeto. su simpleza y efectividad para defecar sobre todo e ir por la vida soltando disparates, prejuicios y diatribas prejuiciosas por doquier. en eso la tercera edad y los enfermos terminales me sacan una gran distancia, ellos son impunes, se sienten intocables moralmente, y lo son. a nadie que está a punto de morir en cualquier momento le interesa demasiado quedar bien con nadie. de ahí también el valor de quiénes pudiendo ser impunes, nos ahorran el mal momento en que deciden serlo.

17.8.16

la música es una ficción, algo que no existe

partiendo de la base griega que afirma que "nadie puede sumergirse dos veces en un mismo río", asumo que ninguna canción puede ser tocada más de una vez. las variaciones en su ejecución, por mínimas, insignificantes, innecesarias o imperceptibles que sean, harán de cada acto de performar la cosa que es una canción algo único e irrepetible. inimitable. lo que hizo nirvana con la versión holandesa de come as you are es apenas un ejemplo obvio y grotesco de este pensamiento. sobre la hipótesis acuática de los griegos, también se apuntó que no sólo "no es posible sumergirse dos veces en un mismo río" (porque el río ya no es el mismo, y porque nosotros tampoco lo somos, además, ambos fluimos de modo constante) sino que si nos basamos en La flecha de Zenón estamos en condiciones de afirmar que no es posible sumergirse ni una sola vez en dicho río, aporía que se explica en que no hay modo de obtener un lapso "estático" de tiempo, un corte diseccionado del tiempo; ya que el tiempo es justamente el río en el que no nos podemos zambullir y he ahí lo dramático del pensamiento autótrofo, la evidencia de tu ropa mojada indica que pudiste zambullirte en el río (o que eso creés ¿estás en condiciones de afirmar que porque te mojaste te zambulliste?), pero la lógica preposicional te puede decir lo contrario a lo que tu ropa (si te tiraste al río vestido, cosa rara) te indica.
sigamos, porque si asumimos que ninguna canción puede ser tocada dos veces, ahora nos vemos forzados a asumir que ninguna canción puede nunca ser tocada, otra aporía aparentemente inconducente (además de trágica), cada instante, me refiero a cada instante de la canción, resulta indivisible y ajeno, único porque la canción corrió y nosotros también, la canción está ahí (¿oírla significa que está?) pero tampoco está, porque ya se fue. capaz que en ese juego de existencia paradójica reside su efecto (efecto que prefiero no adjudicarle a cualquier canción, sino reservar para unas pocas elegidas: música que no existe).

14.8.16

La vehetesis

cubran sus ojos, pasen como sin frenar
Se aleja del tejido de humos enredados, compuesto de vesículas cargadas de aceites espesos, pensamientos retorcidos. Se consume en un éxtasis de contenidos descartables, lo fatuo le hipnotiza, lo breve fascina su atención sometiéndola, reduciendo la totalidad orgánica de la materia a un recuento celular, un latigazo hormonal. La vehetesis se embebe en quien la padece, convierte a quien la practica en el ser practicado. Su valor radica en su ausencia, como un hueco en un cubo, su aislamiento de material propicia una habitabilidad. Crea vectores de potencia que no se integran a nada, resbalan toda superficie. Vivir en Vehetesis no se puede decir bien que sea vivir, es más bien dejarse ir. Y todo va por dos razones, porque lo empujan, y porque nada lo frena.

9.8.16

Adaptarse para sobrevivir

Se puede suponer que las áreas urbanizadas carecen de sustento a la hora de proveer buenos objetos de estudio en cuanto a la vida y el comportamiento de los animales. A priori, esa inducción sería por lo menos no del todo acertada. Como prueba de que dichas áreas no pueden ser desechadas se han incrementando los estudios que evidencian que las ciudades otorgan un tubo de ensayo ideal para estudiar el comportamiento animal en evolución con la adaptación al ambiente circundante.

Los ambientes de las ciudades suelen ser más estables que los naturales y la lógica elevación de la temperatura en las urbes hace que, por ejemplo, los insectos estén más tiempo del año activos, aparte del dato no menor de que las ciudades brindan fuente de comida y agua extremadamente predecibles para los animales. Pero como veremos, no todos los casos de abundancia de comida son necesariamente positivos, el hecho de que la ciudad brinde confort a muchos humanos (y como daño colateral a otros tantos animales) no implica que en algunos casos se esté afectando más que el órden natural de la vida.

Cuando la casa hace al habitante

Estudios de la Universidad de Leiden elaborados por un equipo liderado por los Doctores Slabbekoorn y den Boer-Visser indican que el canto de los pardales de diez ciudades europeas, entre ellas Praga, Londres, París y Amsterdam, cambiaron para adaptarse al contexto sonoro de dichas urbes. Los cantos urbanos eran más escuetos y veloces que los forestales. Asimismo, el canto urbano también mostró una elevación en el tono de su frecuencia, consecuente con la necesidad de competir con la frecuencia baja del ruido ambiental, ruido básicamente causado por el tráfico. Estas conclusiones dieron lugar a lo que conoce como teoría de la hipótesis de adaptación acústica, en la que el canto se somete a un cambio acústico marcado por el hábitat de estas ciudades en las que predomina el ruido de los vehículos, es la ciudad la que compone al citadino.

Pero el anterior está lejos de ser el único ejemplo de cómo las urbes están afectando la naturaleza de los animales; podríamos decir que asistimos a un círculo más dentro de la evolución animal, la evolución urbana de muchas especies. Una de las principales diferencias entre la ciudad y el campo tiene que ver con lo lumínico. Evidentemente durante las noches en las ciudades existe un exceso residual de luz que torna la situación algo artificial. Esta circunstancia es aprovechada por murciélagos y algunos pájaros, que buscan comida cerca de las fuentes de luz, donde se acumulan los insectos. Pero la luz artificial también puede afectar negativamente al engañar a algunos pájaros con la percepción del tiempo y hacerlos cantar a deshora. Los cambios lumínicos han sido estudiados también en su interrelación con especies de tortugas que arriban a las costas para desovar. La dificultad que se produce es que las tortugas se orientan habitualmente comparando diferencias lumínicas, puesto las playas son más oscuras que el mar durante la noche y hacia ellas es a donde naturalmente se orientan. Pero en las ciudades la relación luz-oscuridad es completamente distinta, entonces las tortugas se desorientan.

Migración de las abejas en EEUU
La desorientación de los animales es casi un lugar común de este vínculo entre ciudades y vida natural. Uno de los factores que según las hipótesis científicas más afecta en esta cuestión son las antenas de telefonía móvil, que han tenido un crecimiento exponencial en los últimos 15 años, aumentando drásticamente su influencia ambiental. Según un estudio de la Universidad de Utah (EE.UU.), desde 2006 el mapa de ubicación de las abejas varió sensiblemente, hay ciudades que literalmente se han quedado sin abejas. Entre las muchas respuestas el Dr. Will Specer manejó el uso de pesticidas neonicotinoides y la radiación electromagnética atmosférica de las antenas como los principales causantes de este desiquilibrio ecológico.

El cruce entre la vida animal y las grandes urbes también han dado lugar a lo que se denominó “ilusiones evolutivas” o simplemente, “trampas”. Un ejemplo de esto los constituyen los numerosos comederos de aves en los suburbios de Florida. Estos permiten a los Arrendajos vivir una vida bien alimentados y relativamente tranquila. "Esta vida fácil tiene un costo", dice Reed Bowman, un ecólogo conductual de la Estación Biológica Archbold en Lake Placid, Florida. Al imitar una primavera inusualmente temprana y productiva, la abundancia artificial engaña a las aves suburbanas en la cría de varias semanas antes que las aves del país, y por eso es que hay nidadas de Arrendajos mucho más grandes de lo habitual. Pero la trampa no termina ahí, los frutos secos y otros alimentos vegetales que engordan a los padres no son adecuados para los pichones, que necesitan una proteína más digerible proporcionada por larvas de insectos que no emergerá hasta más tarde en la primavera. Como resultado, los pichones suburbanos son más propensos a morir de hambre o sufrir problemas físicos. Esto ejemplifica a las claras cómo un habitat puede afectar a sus habitantes y la situación se presenta como un punto de no regreso si consideramos que difícilmente una ciudad detenga su trajín para conformar a unos pájaros y así protegerlos.


5.8.16

hidrofobia y arañas

En tiempos de crecida o lluvias intensas las arañas suelen huir de sus madrigueras instintivamente buscando el sitio más elevado y seco como para poder resguardarse del asedio líquido. La humedad despierta sus reflejos, provocándoles una insaciable curiosidad por todo recobeco que pueda contenerlas cual vientre de cemento, cáscara de protección. Muchas de ellas cargan sus ootecas encima dado que sólo así preservarán su especie. Enmarcadas en esta lucha tan involuntaria como la belleza de espectáculo que recrean en su fuga, las arañas hidrofóbicas rastrean sin cesar el modo de prolongar sus limitadas existencias. 
Jactancia humana esa de considerar limitado a cosa más que a uno mismo.


Fotos: Á. Pérez, D. Rubio

30.7.16

Formas afectadas

Se pauperizó el valor de la publicidad, y lo hizo conforme la pauperización del público acontenció. Público que ahora no es uniforme sino que se encuentra tugurizado: los avisos son genéricos, enfocan hacia ningún lugar. Tiene muchísimo de la Modernidad Líquida de la que habla Z Baumann y de la idea de No Lugar desarrollada por Marc Auge. Y es un proceso que también se vive en la música u otras formas artísticas (la publicidad es sólo una forma más de arte, en este entramado) donde todo carece de compromiso con su propia identidad y se dispersa hacia donde la "viralización" lo guíe.

26.7.16

Joseph Szabo

Joseph Szabo nació en 1944 en Ohio. Es un fotógrafo que se ha especializado en hacer maravillosos y elocuentes retratos de la juventud estadounidense, especialmente durante los años 70. Todos los demás datos que pueda dar sobre él son googleábles así que vamos a lo que nos importa del buen Joseph, algunas de sus mejores (a mí juicio) fotografías: 




Priscilla. Esta foto fue tapa de Green Mind, disco de Dinosaur JR






19.7.16

Dialogo perdido

–Buenos días 
–Hola 
–¿Te hago un café? 
–Por favor 
–Un momento ¿Quién sos y qué hacés en mi casa?
–Vi la puerta cerrada y me dije ¿Por qué no forzarla?, y aquí me ando (pronombre y verbo pronunciados como uno)
- Oh, bien, era sólo curiosidad
- Está bien, lo entiendo
- ¿Cómo la vas llevando?
- Bien, no es fácil, pero vamos tirando
- ¿Vamos?
- Sí, ahora llegan las chicas, somos 1928... trabajamos juntas
- ¡Qué bien! (exaltado) ¿Y a qué se dedican?
- Somos putas irónicas
- Genial, ¿y qué viene a ser?
- Ah, les pagamos a hombres para que no nos cojan ni nos hagan chanchadas...
- Excelente, cómo habría que hacer para contar con tus servicios
- Ahora no, estoy fuera de horario laboral, pero después me pasas tu número telefónico y me llamás y desarreglamos la cuestión
- Bien
- ¿Y qué hay con vos, a qué te dedicás?
- Yo soy bajador de quinielas
- Ah, de los que pagan...
- Claro, venís vos, por ejemplo, te doy unos pocos pesos y te asigno un número para el sorteo
- Y si sale sorteado me fundís...
(Risas)
(Risas grotescas)
(Lloran de risa)
(Se derraman el café)
(Recuerdan un pasado doloroso y pasan de llorar de alegría a llorar de dolor)
(Corte abrupto de la risa)
- En realidad, depende de cuanto dinero te pague por el número inicial, pero en general nos tendrías que pagar un premio grande, sí.
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