11.3.18

el perro de koudelka


Me subo a un caleidoscopio para sufrir vértigo con mi vida y su devenir (del cual no tengo absolutamente ningún elemento que me permita discernir destino alguno), me asomo un poco a mi caída y comprendo algo que venía sintiendo desde hace meses sin poder traer a la consciencia ahora tiene nombre, torque. Me están torqueando mientras caigo. De modo suficiente como para romperme por completo. Como en uno de esos sueños, caigo caigo y sólo caigo; y todo lo que puedo ver es un perro de Koudelka.

ʎɐʍɐ oƃ ʇsnɯ ƃuıɥʇʎɹǝʌǝ ʍouʞ ɥʇoq ı puɐ noʎ

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