Cómo La Pampa se llamó Eva Perón (y por qué después no se pudo ni decir ese nombre)

Una historia breve de renombramientos patrióticos, prohibiciones absurdas y la territorialización de la grieta… bienvenidos a Peronia.

En 1951, el Territorio Nacional de La Pampa se convirtió en provincia. Tenía más de 100 mil habitantes y estaba postergado. No podían elegir quién los gobernaba, no podían autogestionar su presupuesto gubernamental, eran un apéndice infecto de un país en ciernes.
Ese año se sancionó la ley que le dio estatus de provincia al territorio. Además, la rebautizó ¿Cómo se llamó? Para qué andar con vueltas, la flamante nueva provincia se llamó: Eva Perón.
La idea no fue espontánea. Eva Perón en persona presentó el proyecto en el Senado.
La Convención Constituyente provincial se reunió en diciembre de 1951 y ratificó el nombre.
Por un lado el peronismo dio derechos totalmente elementales a miles de argentinos y por el otro usaban una estrategia de propaganda con personalización extrema del poder, el culto a la figura del líder y la reconfiguración simbólica de espacios públicos
Perón, formado en la Italia de Mussolini, adoptó del fascismo la liturgia política, la toponimia personalista y el culto al líder estaban dentro de ese contexto. La provincia Eva Perón fue parte de esa marca en el mapa. Un año antes, algo parecido había pasado con la ciudad de La Plata, que en 1950 fue rebautizada oficialmente como Ciudad Eva Perón. Así, en pocos kilómetros tenías la Provincia Eva Perón, la Ciudad Eva Perón, y todo lo que en el medio pudiera llevar el mismo nombre.
Obviamente esto creó un caldo cultivo peligroso entre los opositores al Gobierno de Perón, que era democrático pero se comportaba como si no lo fuese. Se comenzó a hablar de una repúbliqueta dentro de la república: Peronia, mucho más que un meme.

Peronia

En el mismo impulso "provincializador", el Chaco fue humildemente renombrado "Presidente Perón". Escuelas, clubes, hospitales, calles, sindicatos, fábricas… Todo podía (o debía) llamarse Perón o Evita. 

¿Qué puede malir sal?

El primer gobernador de Eva Perón (la provincia) fue Salvador Ananía, elegido en elecciones en 1951.
Gobernó hasta 1955, cuando cambió algo más que el gobierno.Llegó el golpe de Estado opositor recordado por muchos por su nombre fantasía: "Revolución Libertadora", y con él la venganza...

Desperonización

La respuesta del nuevo régimen fue tan simbólica como obsesivo fue lo anterior. La provincia Eva Perón volvió a llamarse La Pampa, OK.
La ciudad Eva Perón recuperó el nombre La Plata, OK.
Pero como con tener sentido común no alcanza, hicieron todo "a la argentina", llevándolo grotescamente hasta el otro extremo, nunca un punto medio. Porque es la historia de LaArgentinna, no hay buenos en este cómic. Vale recordar que al Sr que ponía su nombre en Provincias, estos milicos lo sacaron tirando bombas sobre su propia población civil un día de semana al mediodía en medio de una plaza... Tras el bombardeo de Plaza de Mayo, grupos vinculados al peronismo incendiaron templos religiosos en Buenos Aires. El hecho, negado por algunos y documentado por otros, dejó cicatriz enorme entre el peronismo y la Iglesia, tal vez se creían que la grieta era sólo política.
Y no se trató solo de cambiar carteles. Decir “Perón” en voz alta pasó a ser ilegal.
Esto es Argentina, amigos. Y hasta lo que es normal saben hacerlo de un modo atropellado, ansioso y exagerado. En marzo de 1956 se dictó el Decreto-Ley 4161:
  • Prohibido mencionar a Juan Domingo Perón o Eva Perón.
  • Prohibido usar sus retratos.
  • Prohibido cantar la marcha peronista.
  • Prohibido incluso decir “peronismo” o “justicialismo”.
El texto del decreto era tan amplio como ridículo:

  • "Queda prohibida en todo el territorio de la Nación la utilización de nombres, imágenes, símbolos, signos y expresiones significativas del peronismo."
En otras palabras: prohibido nombrar lo innombrable. Literal. Durante años, medios, libros y discursos hablaron de “el régimen depuesto”, “el tirano prófugo” o “la dictadura populista”, sin mencionar a Perón. Una especie de tabú oficialista. La palabra “Perón” fue más peligrosa que “comunismo” o “revolución”.

Condena de Memoria

Este es uno de los ejemplos de Damnatio Memoriae más recientes y maravillosos que tenemos a nivel mundial. La Damnatio Memoriae es como cuando te peleás con alguien y empezás a borrar sus números telefónicos, fotos, regalos... cuando quedás re manija y caliente y rompés todo... Este procedimiento viene usándose desde la antigua Roma donde, si te condenaban a Damnatio Memoriae, tu cara se borraba de cuadros, monedas, monumentos y hasta se prohibía tu nombre. Esto de re-escribir la historia es igualito a lo que pasó en la URSS con los "traidores" del regimen (se los borraba de las fotos oficiales con técnicas precursoras de lo que hoy es Fotoshop). También podemos verlo en 1984, de Orwell. De todas formas, el Damnatio jamás cumplió su utilidad, creaba un Uróboros porque todos terminaban pendientes del nombre y la figura del Emperador muerto para buscar donde borrarlo. Buscando olvidarlo lo recordaban constantemente.
Tirar bombas sobre población en el nombre de la democracia
El decreto 4161 recién fue derogado en 1964, aunque durante la presidencia de Frondizi ya se había empezado a ignorar. Pero para entonces, el mapa ya había vuelto a su forma anterior.
Lo que alguna vez fue Eva Perón (provincia) volvió a ser simplemente La Pampa.

Un territorio sin derechos pasa a provincia.
Se le pone el nombre de la primera dama.
Después se lo prohíbe.
Después se lo olvida.
Y cuando se lo recuerda, ya nadie sabe si fue serio o un chiste.
Hoy, queda alguna mención oficial como la estación “Eva Perón” del subte E. La república de Peronia se fue borrando pero la grieta está ahí, y no la inventó Perón, hunde sus raíces en La Década Pérdida, que será tema para otro post...

Comentarios

También podés leer