Publidentistas


Los publicistas suelen ser personitas con una cabeza digna de un tubo de ensayo. Yo creo que si un día le abrimos la cabeza a un publicista le saldrían avisos comerciales de adentro. Realmente no le recomiendo a nadie ponerse a conversar con uno. De todas formas el objeto del post no es insultarlos, que bien se lo merecen, sino ver algo que medio como que todos sabemos (o estamos en condiciones de saber) pero que como nos es machacado tantas veces por repetición ya ni concientizamos.
La publicidad tiene unas pocas formas de tratar de generar credibilidad, en este mismo blog hemos visto varias veces, medio a las risas (o esa era la idea) como las marcas de pasta dental se esfuerzan en que quien hace la recomendación de usar tal o cual marca siempre aparezca con un guardapolvo blanco. Ese guardapolvo nos sugiere que el tipo que usa DienteFresco es un médico al menos, y tal vez un hasta un odontólogo. Esto nos hace suponer que si un médico o con suerte odontólogo nos recomienda tal pasta: 1) lo hace de forma honoraria y pensando en nuestra salud 2) el tipo es el más indicado para hablarnos de eso. Por ejemplo, cuando nos propagandean (existe una diferencia terminológica entre "propaganda" y "comercial" que no uso antojadizamente) que tal marca es útil para la hipersensibilidad bucal, lo que nos están diciendo sin decirlo es que debemos autodignósticarnos. Esto es nada más que un detalle, pero es una puntita que sirve para ver como hay cosas que se le escapan a la propia publicidad.
En fin, el hecho es que el sr con guardapolvo que siempre se acuerdan de meter los publicistas en estos avisitos, puede bien ser un maestro, un cocinero o un vendedor de helados, pero el juego de mentiras es sutil como para sugerirnos una mentira pero nunca dejarla explícita. Es entonces que si se nos da por creer que el señor efectivamente es un médico nos estamos mintiendo solos.
De otro balde es la divagación sobre si un médico está capacitado para recomendar algo.

Comentarios

También podés leer